sábado, 24 de septiembre de 2011

Para él:

Tengo tantos años como posibilidades de morir, y aun así me aferro a amarte sin definir el misterio de quien vivirá mas, mis pasos me llevan hasta un lugar distinto, donde no estas, y me atrevo a dibujar en él, reseñando los misterios de este lugar con tu belleza.

Pero este lugar dejo de hablar de ti, para callar y convertirse en un mar, esperanza que flota sobre la tierra, con el abismo de los recuerdos hecho delfines, y un universo de posibilidades que nadie conoce, pero inventaron submarinos para intentar descubrir lo que aquí guarda, si hubiera sabido que tú en tu cuerpo tenías parte de este lugar, tan solo te hubiera desnudo, dibujándote en una hoja, el dibujo lo hubiera enterrado con algunas semillas de girasol, y cuando por fin aquella planta hubiera florecido, ese dibujo habría tomado vida.

El día de los santos, o de los muertos, en tu casa la hubiera entregado, a tu mami, o quizás a tu padre, les hubiera dicho que aquí tengo mis tesoros, que no poseo gran sabiduría, soy torpe, puedo pensar cosas sin sentido, pero en este girasol puedo ver la belleza de un poema, volverme millonaria escribiendo una historia sobre el, mirando cada día como las hojas van cayendo, se desaparece su belleza, pero el como este detalle quedara enmarcado en las cabezas, en la mía porque con el veo el fondo del mar, ustedes ven a una mujer enamorada, y todo el mundo vera mi amor reflejado en el tiempo, en ese pasado en forma de flor, en el presente hecho romanticismo, en el futuro hecho recuerdo.

Un día moriré, sé que pocos llevaran flores, pero los que allí estén estarán seguros que esas flores llegaran a mi mundo, serán tratadas con amor, y en mi sonrisas florecerán, dejare en sus cabezas cada noche un sueño, como el que de seguro conté hasta sellar sus noches, porque en cada una de esas aventuras el estuvo, y en todo esto que aquí ven está enmarcado, en mi piel que lo añora como el viento ama tocar las mejillas, o hablar secretos de sus viajes.

Hoy quisiera relatar todas esas cosas que el me enseño con tan solo existir, como golpeo a mi corazón todas las noches, y pidió a mi soledad escapar tras los sueños coloreados por el, puedo ser torpe narrándolo pero estoy segura de que fue amor, y está por terminar una historia escrita con mis manos, pero apenas ha empezado una que mi cuerpo traduce con las letras de mi amor por el. Te amo mi pequeñito, aunque se que todavía no merezco decirte así, y a lo mejor nunca mereceré.

"No sé tocar al piano, pero se interpretar con tus sonrisas la mas hermosa melodía, atrapare en mis manos tus labios, y con mi lengua haré un dibujo en ellos, de esa manera podre mostrarle al mundo como es el amor"

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